¡Alebrijes! Criaturas coloridas en CDMX.

Otro punto de interés que podrá visitar durante nuestro recorrido es el Mercado de Artesanías, situado a una cuadra de la parada oficial en el centro de Coyoacán. Ubicado sobre la calle Felipe Carrillo Puerto, que divide el Jardín Hidalgo y el Centenario, el también conocido “Bazar Artesanal Mexicano”, lleno de vida, color, tradición y folklore 100% coyoacanense. Entre semana está abierto a partir del mediodía y hasta las 8 de la noche, los fines de semana cierran dos horas más tarde. En fiestas tradicionales como el 15 de septiembre y fiestas decembrinas en las que hay mucha gente en la plaza de Coyoacán, el mercado prolonga su horario de cierre.

En dicho mercado podrá encontrar variedades de la criatura que engalana el costado derecho del autobús, un alebrije, oriundo de la CDMX, creados por Pedro Linares López, cartonero de oficio, quien en 1936 enfermo, perdió la conciencia y cayó en un profundo sueño; el cual, le revelaría unas criaturas extrañas que cambiarían su destino como artesano de La Merced.

Enfermo y sin acceso a médicos que pudieran tratar su enfermedad, sus hermanas intentaron hacerlo reaccionar con remedios caseros sin resultado alguno. Se dice que, en cama e inconsciente, Pedro soñaba con un lugar extraño e interesante, muy apacible, algo así como un bosque en el que había árboles, rocas y animales; podía ver las nubes y el cielo de aquel mágico escenario. Él sentía que todo estaba en calma, no experimentaba dolor alguno y era feliz por estar caminando en ese lugar; sin embargo, de repente, los animales se convirtieron en criaturas extrañas; se trataba de animales que no podía distinguir porque eran de una naturaleza muy rara. Don Pedro vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro, un león con cabeza de perro. Todos esos animales gritaban al unísono una sola palabra: ¡Alebrijes! Gritaban más y más fuerte: ¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!.

A partir del sueño que tuvo en 1936 Linares comenzó a diseñar figuras extrañas y coloridas con alas, cuernos, colas, colmillos y demás. Esas esculturas fueron descubiertas por sus primeros clientes, que eran maestros pirotécnicos, y luego por la cineasta Judith Bronowski, quien dio a conocer a nivel mundial la historia de los alebrijes y al maestro Pedro Linares López a través de un documental que ella misma produjo y dirigió.

Pedro Linares recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1990 por su gran trayectoria artística y por su creación: los alebrijes. En la actualidad los hijos y los nietos de Linares, así como miles de cartoneros más, continúan con la tradición familiar creando alebrijes.

Desde el año 2007 el Museo de Arte Popular realiza el Desfile de alebrijes monumentales, conocido como Noche de los alebrijes. Diego Rivera decía que nadie más que Linares podía realizar las figuras que él pedía; el trabajo que Linares efectuó para Rivera se encuentra en el Museo Anahuacalli de la Ciudad de México.

Es importante mencionar que el alebrije es un artículo artesanal porque es único y no se puede repetir en un molde puesto que si así fuera dejaría de considerarse una artesanía como tal dentro del grupo denominado de los alebrijes. El artesano moldea su trabajo y lo que le va añadiendo paso a paso determina su valor.

Redacción: Luis Gerardo Sierra Duarte

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